Benjamina (Ficus benjamina)

También conocida como: árbol benjamina, higuera de Java, ficus benjamina

La benjamina (Ficus benjamina) es el arbolito de ramas colgantes y hojas pequeñas y brillantes que se ve en salones, vestíbulos y entradas. Es nativa del sur y sudeste de Asia, de islas del Pacífico y del norte de Australia, y vive bien en interior con mucha luz, riego regular y un sitio fijo. Su fama de caprichosa viene de la caída de hojas cada vez que cambia su entorno. Es tóxica para perros, gatos y caballos.

Resumen rápido

  • LuzMucha luz indirecta; tolera algo de sol. Cambiarla de sitio hace caer hojas.
  • Temperatura idealMuy sensible al frío y a las heladas; la RHS indica mínimas de 5 a 10 °C.
  • RiegoRiega cuando se sequen los 2 a 5 cm superiores; que no se seque del todo.
  • CrecimientoModerado; más activo en primavera y verano.
  • MantenimientoAlta: sensible a cambios de luz, corrientes de aire y riego irregular.
  • MascotasTóxica para perros, gatos y caballos: irrita estómago y piel, según la ASPCA.

Ficha

Nombre científico
Ficus benjamina L.
Nombres comunes
árbol benjamina, higuera de Java, ficus benjamina
Familia
Moraceae
Origen
Sur y sudeste de Asia al norte de Australia
Tipo
Árbol
Luz
Luz indirecta
Riego
Cuando seque la superficie
Tamaño en cultivo
0,6–3 m (hasta 15 m en la naturaleza)
Heladas
No tolera (mín. 5 °C)

Necesidades

  • Luz Luz indirecta 2/3
  • Agua Cuando seque la superficie 2/3
  • Calor Tropical 3/3
  • Humedad Media 2/3
  • Crecimiento Moderado 2/3
  • Mantenimiento Alta 3/3
Tóxica para mascotas según ASPCA

De dónde viene

El catálogo de Kew (POWO) registra Ficus benjamina como nativo de un área enorme: India, Nepal, el Himalaya oriental, Assam, Bangladés, el sur de China, Hainan y Taiwán, el sudeste asiático continental, Malasia, Indonesia, Filipinas, Nueva Guinea, las islas Salomón y el norte de Australia (Territorio del Norte y Queensland). Lo describió Linneo en 1767. Fuera de esa zona se ha naturalizado en Florida, varias islas del Caribe, Sri Lanka y El Salvador.

Pertenece a la familia de las moráceas, como todas las higueras. En la naturaleza, según la extensión de la Universidad Estatal de Carolina del Norte (NC State), alcanza 12 a 15 metros, y los ejemplares viejos sueltan raíces aéreas colgantes. En maceta suele quedarse entre 0,6 y 3 metros. Entre sus sinónimos antiguos están Ficus nitida y Urostigma benjaminum.

Cómo reconocerla

  • Hojas: alternas y brillantes, de 7 a 15 cm, elípticas a ovadas, con una punta larga y estrecha. Se doblan un poco por el nervio central y cuelgan hacia abajo.
  • Ramas: finas y arqueadas, con las puntas caídas que le dan su aspecto llorón.
  • Corteza: marrón claro a grisácea, con lenticelas marcadas. Los ejemplares viejos pueden tener raíces aéreas.
  • Troncos trenzados: muy comunes en tiendas; son varios tallos jóvenes entrelazados.
  • Higos: pequeños, de menos de 2,5 cm, en pares, que pasan de verde a rojo anaranjado, rojo y púrpura oscuro.

Hay muchos cultivares, como 'Danielle' (hojas verde oscuro, crecimiento lento), 'Golden King' (bordes crema), 'Samantha' (variegado), 'Too Little' (enano, usado para bonsái) y 'Variegata' (verde, blanco y crema).

Cuidados

Luz

La NC State indica que rinde mejor en un lugar luminoso, con luz indirecta intensa, y que al aire libre aguanta sol filtrado o incluso pleno sol. Lo fundamental es la estabilidad: es muy sensible a los cambios de luz y, cuando se traslada, suelta hojas y produce otras adaptadas al nuevo sitio. Elige su lugar definitivo nada más llegar a casa.

Riego

Riega con la frecuencia necesaria para que el sustrato nunca se seque del todo: cuando los 2 a 5 cm superiores estén secos, empapa y deja escurrir. En invierno se seca más despacio. El encharcamiento pudre las raíces y también provoca caída de hojas.

Sustrato y maceta

Usa un sustrato a base de tierra y bien drenado. La maceta debe tener agujero y el plato no debe acumular agua. Trasplanta a una algo mayor cada 2 o 3 años, en primavera.

Temperatura y humedad

La NC State describe la especie como intolerante al frío y muy sensible a las heladas. La RHS la clasifica como H1c: al aire libre solo en verano, con mínimas de 5 a 10 °C. Aléjala de puertas, ventanas abiertas en invierno y rejillas de aire acondicionado. Basta con la humedad normal de una casa.

Abonado

De primavera a finales de verano, abono líquido equilibrado una vez al mes, en la dosis de la etiqueta. Suspéndelo en otoño e invierno.

Poda

Acepta bien las podas ligeras de formación, que la NC State recomienda hacer a finales de otoño o en invierno. Las podas drásticas y repetidas acortan la vida de la planta. Usa guantes, porque los cortes sueltan savia lechosa.

Propagación

Los esquejes de punta con algunas hojas enraízan en sustrato húmedo o en agua, en un lugar cálido y luminoso. Es el método que recomienda la NC State.

Problemas frecuentes

Caída de hojas

Es el problema clásico. Las causas más comunes son un cambio de sitio o de luz, las corrientes frías y el riego irregular. Si acabas de moverla, mantén la rutina y ten paciencia: las hojas nuevas saldrán adaptadas al nuevo lugar.

Hojas amarillas

Unas cuantas hojas amarillas tras un cambio son normales. Muchas, con el sustrato siempre mojado, indican exceso de riego.

Puntas de ramas secas

La NC State menciona la muerte regresiva de ramas y las manchas foliares entre sus problemas. Corta las ramitas secas hasta el tejido verde y revisa riego y drenaje.

Plagas

Pueden aparecer cochinillas, pulgones, cochinilla algodonosa, trips y araña roja. Las hojas pegajosas o con puntitos claros son señales típicas. Limpia, aísla y usa jabón potásico o un insecticida para interior si hace falta.

Copa rala

La poca luz deja la copa abierta y con hojas espaciadas. Llévala a un sitio más luminoso, mejor de forma gradual.

Seguridad: mascotas y niños

Tóxica para mascotas según ASPCA

La ASPCA clasifica Ficus benjamina como tóxico para perros, gatos y caballos. Los principios tóxicos citados son una enzima proteolítica (ficina) y un psoraleno (ficusina), y los signos clínicos descritos son irritación gastrointestinal y de la piel. La NC State también lo marca como problema para perros, gatos y caballos.

Para las personas, la RHS la clasifica como alérgeno cutáneo y nociva si se ingiere. Usa guantes al podar por la savia lechosa, recoge las hojas caídas y mantén la planta fuera del alcance de niños pequeños y de animales que mordisquean plantas. Si tu animal come hojas, consulta al veterinario.

Curiosidad

Que pierda hojas al cambiarla de sitio tiene explicación: la NC State cuenta que la planta las sustituye por otras adaptadas a la nueva cantidad de luz. Es una respuesta de ajuste, no necesariamente una enfermedad.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi benjamina pierde hojas?

Casi siempre porque se cambió de sitio o de luz, recibió una corriente fría o el riego fue irregular. Déjala en un lugar fijo y luminoso y mantén la rutina; formará hojas nuevas adaptadas.

¿La benjamina es tóxica para gatos y perros?

Sí. La ASPCA la clasifica como tóxica para perros, gatos y caballos, con irritación gastrointestinal y de la piel.

¿A la benjamina le gusta el sol?

Le gusta mucha luz. En interior, lo ideal es luz indirecta intensa junto a una ventana; al aire libre, en clima cálido, aguanta el sol si se acostumbra poco a poco.

¿Cuándo se poda la benjamina?

La NC State recomienda podas ligeras a finales de otoño o en invierno. Evita las podas drásticas y repetidas.

¿Se puede plantar en el jardín?

Solo en climas sin heladas. Puede alcanzar 12 a 15 metros y forma raíces aéreas con la edad, así que necesita mucho espacio.

Fuentes

  1. POWO · verificada el 25 de octubre de 2026
  2. ASPCA · verificada el 25 de octubre de 2026
  3. NC State Extension · verificada el 25 de octubre de 2026
  4. RHS · verificada el 25 de octubre de 2026

Ficha revisada el 25 de octubre de 2026 · Cómo elaboramos las fichas