Cómo elaboramos las fichas

1. Nombre científico verificado

Cada ficha parte del nombre científico, verificado en Plants of the World Online (Kew) y World Flora Online. Cuando una planta cambió de nombre, como la lengua de suegra, hoy Dracaena trifasciata, usamos el nombre aceptado y citamos el anterior como sinónimo.

2. Datos antes que texto

Antes de escribir, reunimos los datos de la especie en una ficha técnica: necesidad de luz y agua, rango de temperatura, tamaño, origen y toxicidad. Las escalas, el resumen rápido y el texto salen de esos mismos datos, por eso no se contradicen.

Las escalas tienen criterios fijos. En el agua, por ejemplo, 1 significa dejar que el sustrato se seque por completo, 2 regar cuando la capa superior esté seca y 3 mantenerlo siempre ligeramente húmedo.

3. Fuentes abiertas y citadas

Usamos bases botánicas, servicios de extensión universitarios, jardines botánicos y, para la toxicidad en animales, la ASPCA. Cada ficha enumera sus fuentes con enlace a la página de la especie y la fecha en que se verificaron. Cuando no hay una fuente fiable, por ejemplo sobre toxicidad, lo decimos en lugar de adivinar.

4. Uso de inteligencia artificial

Los textos se redactan con ayuda de inteligencia artificial a partir de la ficha técnica y de las fuentes anteriores, y pasan por controles automáticos de coherencia (el texto no puede contradecir los datos) y por revisión por muestreo. Las imágenes marcadas como ilustración se generan con IA a partir de la descripción botánica de la especie. Para identificar una planta, recomendamos siempre consultar fotos reales, como las de iNaturalist.

5. Revisiones y correcciones

Cada ficha muestra la fecha de su última revisión. Las especies con información contradictoria entre fuentes, sobre todo de toxicidad, quedan fuera de línea hasta ser revisadas.